Posts Tagged ‘carcer versiculae’

Besando a la amada futura

abril 8, 2008

Nos besamos en la oscura habitación de un segundo,
entornando los ojos ya presiento
el cartón mojado de tu lengua
deshaciéndose como la orgía inocente
que el roce del cuero,

poco a poco,

lentamente desgastando el granel de las articulaciones líquidas.
El gusto, por ejemplo, un erizo de papilas gustativas
se despereza en la letanía del himeneo petulante.
Resuenan las proposiciones de martirio.

poco a poco,

yo digo,
que los errores nos lleven al conocimiento de la idolatría
y las inclinaciones del matrimonio

poco a poco,

yo digo
sin alcohol, descendencia, sin sentimiento alguno,
actuar, viniendo por un camino blanco,
germinar en la infertilidad suma de la leche.

Amamantas al tumor del miedo
-las enfermedades venéreas son nuestra recompensa-
como un pecho anciano renovado -¿para qué?
si mis bastardos no se iniciarán en lo aguardado de todo, fin de todo
neófito que reste cual muñeca o marioneta
emasculado por el insomnio erótico del será, será y su espera.

Pero el mundo es eterno,
como los fluorescentes en las casas de putas por regentar,
de todas maneras nunca he sido un putero.

Dicen:
el ovalo de un pecho tiene un epicentro
de descargas, al tocarlo
te recuerdan de donde nunca perteneciste
y como no hay nada mejor que recompense.
Ésta es la G de la palabra gónada,
una carta sellada con dirección -este verso.

Y aquí estoy, como una torre engastada en la sabana
en este 

verso o el siguiente,

poco a poco,

entrecerrando mis campos a una sola pestaña,
media pestaña o menos

y ahora me doy cuenta, que por mucho que mires,
yo cierro los ojos, nos besamos a oscuras,
y tu ya no existes.

Besada por E.R.

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Guía cotidiana para la captura de ciertos inusuales adverbios trepadores

abril 1, 2008

Cómo podré continuar dormido
Sin siquiera pensar en ello.
Cada paso que doy hacia el vacío
Es un paso medido con la exactitud del cojo y la mirada
Fría, impertérrita, que lanzan los animales
Desde el borde del camino.

Cómo, dormido, respiraré siquiera
Sin haber calculado antes el aliento
Rítmico de cada pulsación
Despertada por un amor incalculable.

Quedo es el silencio de los payasos
Y mas grandes sus botas a cada paso,
Y, a cada paso, un paso hacía el abismo,

Y, a cada paso, este resuena,
Cascabel enjaulado en su jugo,
Que brinca de dolor y se recrea,
Que copula, descoordinado.

Y cuánto mas seré visionario y cómplice
Al mismo tiempo
De este infausto espejo doble-¡yo se que
Hay otro detrás mas gordo y seco,
Que no refleja ni representa, sino mira!

Pues solo la Belleza máxima
Puede permitirse mirar al otro,
Sin pensar si hay otro,
O solo ella minimamente
Reflejada.

Lo feo se reproduce y yo yo yo me he puesto de un egocéntrico inaguantable.
Eso son dos verdades ineludibles.

Ayer mismo, me saludé a mi mismo
mientras cruzaba la alberca con aquél ciego,
pero ahora no sabría decirte muy bien como.

por E.R.

Entrada en materia (con análisis métrico, pie y manos de página)

marzo 31, 2008

Hola. Halo. Hola. Llora. Hola y adiós.

Este verso creo que se empuja, quiere ser el primero y no me parece correcto para una señorita de mi edad

Hola. Mola. Hola. Hola. Hola y adiós.

Bienvenido es una palabra con demasiadas pocas pausas dodecafónicas como para incluirse en un poema.

Cola. Coca. Hola. Hola. Ola y adiós

A tu edad yo ya tenía 721314124 años menos uno y doce raices cuadradas de éste, mi gran poema.

Hora. Hola. Bola. Fola. Adiós y hola. 

Como flamear a trote y moche una cereza sin peligro para horto alguno.

por Elretaguardias.

Análisis métrico;

Increible manejo de sable estructural. Rima galopante de ciervo albino en los versos 13 y 47. Algo tal que así:

  •  6a
  •  6a
  • 2x-y
  • Falta de concentración en el último verso que queda sin rima por causa de fuerza mayor de 8 en la escala Richter.