Posts Tagged ‘Sensaciones’

El sabor del mar

mayo 20, 2008

El mar, sabe a madera y latón
A foto en blanco, y negro de olvido.
Para recordar, amar.

Haikus de Cabaré
Por Ignacio Navas.

15 de Abril, 3:17 (aprox.) Ebrio de recuerdos.

abril 23, 2008

Solo, mis huesos y tú sois testigos
De brisa, calada honda entre mis costillas
Estigma corazón, seducido y exhausto
Convertido en astillas, dulcemente enjaulado,
Disnea pasión.

Solo, mis huesos y tú sois testigos
Del manar de cuervos blancos
Que morirán en sobriedad, en despacho silencio
Arrancando mi alma, a pequeños mordisquitos,
Ahogados en razón.

Solo, mis huesos y tú.

Por Ignacio Navas.

Efeméride

abril 20, 2008

¿Pasa el tiempo sobre nosotros,
O pasamos nosotros en el tiempo?
El poeta vuelve la cabeza,
Recuerda el camino andado;
Mas bien lo vislumbra,
Oculto entre las sombras del olvido.
A veces,
Cuando el ocaso juguetea con las nubes,
Y el cálido naranja del cielo hace esperar a la Luna,
Las sombras se hacen más tenues.
El corazón joven se hace viejo;
El maduro, nobel,
Pues los años rasgan el velo de la memoria,
Obligando al alma a sorprenderse
De que lo que parecía ayer
Está en lo más profundo del baúl,
Y lo que apenas recordábamos
Se nos muestra como familiar.
Es en ese momento,
En esa hora mágica en que el cielo
Parece dialogar de tú a tú con el espíritu,
Cuando el tiempo se congela.
Nos invade una sensación de vértigo,
Una sensación de eternidad,
Una sensación indescriptible
Como el olor a verano que susurra la primavera,
Como el terreno que el día le va ganando a la noche,
Como esa melodía eternamente repetida
Que nos dice algo nuevo cada vez.

Entonces, al igual que un invitado inesperado,
Llega el amanecer,
Y me recuerda lo poco que importa todo
Si lo único que importa se me es negado.

Ejecutado por Ignacio M. Hierro R.

Efateg

abril 10, 2008

Estuve ahí. Me vi ahí.

Tú estabas conmigo,

y los dos bailábamos al ritmo del mar.

Notaba las sombras acechando,

¿era sueño o realidad?

Estaba ahí. Estabas ahí.

Mi mano rozó la gloria:

y la saboreé, y me recordó a la miel.

Miel merecida, miel querida,

miel mía, miel que me huye.

Estaba ahí, estaba llegando,

¡la sombra parecía tan lejana!

El viento nos era propicio;

con elegancia las olas cortábamos.

Entonces llegó la tormenta,

y desperté entre las sábanas sudadas.

Qué más da.

Sensación que oprime

¿quién te invitó a mi pecho?

No eres bienvenida.

Eres culpable de estos versos horribles,

¿quién te invitó al poema?

Mereces el más horrible de los destinos;

a mi mano solo queda concluir

sin concluir lo que

Ejecución a cargo de Ignacio M. Hierro R.

27 de Marzo, 2:31. Ebrio de virtud, latente de palabras.

marzo 27, 2008

Catarsis irracional,
Sobre una sobredosis,
De razón apasionada.

Dulce trance apoteósico;
Corazón artrítico,
Sin farmacia de guardia.

Prestidigitación malabarista,
Baile de atelier, con pigmentos,
De recuerdos embriagados.

Aliento apático, convertido en grito
Que prende, la lluvia de ron.
Sonrisa en el viento, arcano enterrado.

Enjaulados, empáticos de virtud,
bailamos al son del hielo.
Euforia endoplasmática.

Arpa que sonríe,
con todas sus cuerdas rotas.
Música.

Por Ignacio Navas.

Buhardilla de cristal redondo

marzo 22, 2008

Madera bañada en café caramelo
Dulce terrón de azúcar
Vigilia, en estado de sueño
Maullar de gatos.

Por Ignacio Navas.

17 de Enero

marzo 22, 2008

Un suspiro ahogado
Una pincelada marchita
Quince rosas, con espinas.
Y una duna.

Por Ignacio Navas.