Archive for the 'Poesía' Category

Indiferencia

septiembre 25, 2008

Hoy me ha pasado una de esas cosas que no te dejan indiferente y te deja con una sensación de que tienes que hacer algo, sea bueno o malo, pero algo.
Hacía mucho que no escribía poesía, no soy poeta, ni realmente pretendo serlo, pero de vez en cuando me voy el capricho, últimamente he leído bastante a Batania y a Bukowski, especialmente al primero, y he querido escribir siguiendo un poco su línea, creo que su estilo sin decorado y con mucha sinceridad es muy apropiado para tratar el tema.

Esta dedicado al amable señor, que casi me mata esta mañana en accidente de trafico tras saltarse un stop en el polígono industrial de Tudela. Al menos he de reconocer que le agradezco que hubiera frenado a tiempo.


Indiferencia.

Indiferencia
El sentía indiferencia

En sus manos tranquilas
sobre el volante
En su gorda papada
al ritmo de su respiración
En sus serenos ojos
que me miraban
como si yo, le hubiera obligado
A pararse

Creo que el solo pensaba
menos mal
que no voy a tener que hacer
papeleo
ni luchar con
el seguro
y los abogados
menos mal
que no voy a tener que decir
que iba a la velocidad
adecuada
que me había detenido
en ese stop
menos mal
que no voy a tener que reparar
el parachoques, la carrocería
el motor…
ni pagar
ninguna indemnización

Y yo, al otro volante,
desempalando
el pedal de freno
de mi pie
atónito
pensando

¿Cómo puede el, solo sentir
indiferencia?

Por Ignacio Navas.

La noche en negro

septiembre 12, 2008

Inaguración del taller de poesía

septiembre 2, 2008

Este sabado, día 6, os esperamos en LA TRABA. c/ Batalla de Beltiche, 17 a partir de las 19.00
(Metro Legazpi)

Otros detrás de mí

agosto 13, 2008

Ya no sé qué me llevó a escribir esto.

Imagino que el sucio poeta,

amargo poeta,

triste poeta;

poeta de la calle,

de la cerveza,

de las mujeres,

de la  lluvia sobre sus amados y odiados Los Ángeles.

Aquí estoy,

escribiendo sobre harina

(castillos de arena, nunca supe hacer)

que acabará fagocitada

por algún bobo,

o algún cualquiera.

Con suerte por algún don nadie

a quien le caliente un estómago suplicante de calor.

Cambio de hoja y recuerdo.

A veces, en las noches, cuando nadie me ve

(nadie me ve porque en realidad no lo hago)

me acuesto sobre la oscuridad

y me entra vértigo al toparme

con la certeza de que nunca seré un Rimbaud,

o un Wilde,

o un Blake,

o un Einstein;

tampoco un Feynman,

ni un Borges.

Me consuelo pensando

que Hesse no fue su Goethe,

ni Goethe fue su Homero,

y Homero tal vez ni fue.

¡A quién intento engañar!

No me consuela en absoluto,

pero me dije:

“escríbelo, parecerás un poeta”.

Y qué más da, al fin y al cabo,

ser que no ser.

La muerte de Ofelia pudo ser suicido,

o no serlo,

pero terminó flotando entre flores igualmente.

(Disculpen, intenté hacer la inevitable referencia hamletiana

lo menos burda posiblle).

Mis manos están ya limpias,

pero aún conservan el aroma a atún,

a cebolla,

a pimiento

y a jamón.

En pluma de algún maldito simbolista

(maldito no por odio,

sino por denominación)

tal vez sería esa una sugestiva imagen

producida por el opio.

Mas no se trata más que de uno precedido

de tantos y tan mejores

que no merece la pena ni mencionarlo.

Bellos versos que poblaban mi mente hace unos instantes

yacen ahora en paradero desconocido.

“Donde habita el olvido”,

como dijo el sevillano

y parafraseó el hijo putativo

de la ciudad del rey tercero.

Actúa el dios de la ironía

y recorro calles que conozco

mejor que la palma de su mano.

¡Para qué conocer mi mano,

cuando sus caricias

son las únicas que necesito!

Est sularis oth mithas

Entre colores

julio 5, 2008

Querido lector,

le quiero invitar desde este blog, que por el momento está en parada veraniega, a un otro blog que no le va en la zaga en calidad. GRIS es su nombre, y allí los poemas de corte clásico y contemporaneo se entrecruzan entre el negro y el blanco, hacia el GRIS de lo universal, múltiple y único.

http://negroandblanco.blogspot.com/

IV; El invitado. Aula de Poesía Ramiro de Maetzu

junio 24, 2008

El invitado de esta semana es el colectivo del Taller de Poesía Ramiro de Maetzu, un grupo de jovenes escritores, la mayoría todavía no ha acabado el bachillerato, que están dando sus primeros pasos. Por ello, y porque me recuerdan a mí dentro de 2 años, quiero presentar aquí, para mayor honra de todos y difusión de la bella poesía, una selección de sus poemas-de todos modos esto no lo lee ni Peter. Todos los poemas se pueden encontrar en una antología elaborada por ellos mismos con cartones y papel de confección. Un poco grunge, ya lo se. El título del libro lo pone cada uno, dándote a elegir entre Libro de Versillo, 20 aprendices de autor y una situación desesperada, En Bruto, Corasón de Invierno, Apunta. No dispares, Voces Goces Roces, Sinónimo de Lucro, etc.

Sin mas demora voy a subir un par de poemas de esta antología, que como podéis comprender, no se encuentra en las mas selectas librerías, justo a la zaga de Los Pilares de la Tierra en el top ten de ventas.

Reversión

Mojadas sucias en mi sangre letras
con ganas de salir la carne hieren
y rotas las venas palabras mueren
escritas en papel, cantando mientras.

Y bailando colorean el camino
despedidos jubilosos los fluidos,
que anuncian muy contentos la comparsa,
de los huesos deshaciéndose en crujidos.

La musculatura pasa presa detrás de ellos,
recelosa de sus amos se lamenta,
sus bramidos son feroces como bestias
y sus gritos, como rayos, me golpean.

De mi pecho desenvainan las costillas
destrozando los pulmones como sables
y despierta, perezoso el corazón
como sale de su huevo cualqueir ave.

Aprovecho el orificio y me escabullo,
ansioso por salir de este cadáver.
Los tejidos aún me apresan como zarzas
y me escapo a duras penas de mi cárcel.

Disparado como un dardo me dirijo,
fulgurante, despojado de defectos,
meteórico incendiado colisiono,
salpicando de palabras este texto.

Pablo Bordóns Estrada

[…]

Copla con palabras de mi tierra*

Va a llegar arreciéndose
de la era toda la jarca,
se comerán las carillas,
con una tupa de gachas.

Arantxa Herreruela Alonso

_____
*Todas las palabras de este poema provienen de diccionario de la Real Academia.

[…]

Parménides

El ser es
y el no ser no es
y no ha lugar
donde el no ser sea.
De este modo,
los seres son
y los no seres no.
Como los que buscan comida en la basura
y los que atraviesan mares y viven
siempre sumidos en la sospecha.
Sin rumbo viajan
en pos de su jornal
y diseminan a su paso
volutas de arena y polvo,
el aliento triste de sus zapatos.

Javier Rojas Martínez

[…]

Hay ciudades que son interminables,
o eso dicen: yo nunca las he visto.
Dicen que hay carreteras infinitas,
carreteras tan largas como el mundo.
Dicen que hay cielos de delgados cables,
y suelos de railes enredados.
Hay también edificios tan enormes,
tan altos como el vuelo de las aves;
en Madrid ha algunos, y hay quien dice
que no son mas que moles inhumanas,
hijas de la soberbia y del orgullo.
En cambio yo disfruto al contemplarlos,
porque son verticales como el alma.

María M. Bautista

[…]

Cuarto

En un cuarto cerrado
donde se vierte en queso la lece,
donde de pleno
el tiempo se pierde.
Y cual heraldo
anuncia el fin de todo.

La carcoma y la arena se escurren
desnudando terco papel mojado,
que sin ayuda
se vende,
se rinde a lágrimas que fluyen,
y muere.

En un cuarto cerrado
donde crepitan las esperas,
cáusticas;
sucio del mal uso
y negro a los ojos del Eterno.

Allí vive el gusano,
sin Ella.

Javier Zamora García

[…]

Madrid (de noche)

El borracho se bebe mi ciudad y las señoritas lamen sus dones.
Don de nadie y el dindón que suena.
En la puerta está estático el último amante,
mientras que por la ventana cae el primer prometido.

Buenas noches, Madrid, otro whisky con Hielo,
gracias por tus desgracias y tus quemaduras.
Brindaré con mis restos por tsu servicios prestados
1500 la hora por contemplarte desnuda.

Marta Echaves

Esta es mi selección. Ya se que me he dejado algunos en el tintero. Pero ya está bien de aburrir a todos estos lectores imaginarios. Hasta la próxima

Variaciones sobre un be(r)so

junio 15, 2008

besandonos a oscuras, esto es un ejercicio inútil desfilando entre los versos;
besando a oscuras, un minuto claro, una habitación empantanada;
entornando, tocando con los labios, con los ojos ya me arrugo
ante el cartón mojado de tu lengua
-yo lo inventaré algún día-
fesaciendose como las hojas secas en mi mano,

poco a poco

, ni la erosión del cuero, ni la escarcha bajo las uñas,
tal orgía que continuamente enferma y se lubrica,
tal martirio regulado, un entrecortado tacto
-me queman los verbos en mi mano-

poco a poco

, penetrando entre la concha de tus labios
desde mi traquea la palabra
-yo te cedo esa palabra-
atragantada con el precipicio de un punto y coma,

poco a poco

, la caida de la especie concienciada con su vértigo,
pausada que se asoma a su designio enamorado,

poco a poco

, y el placer será una escuela sin esclavos,
el silencio de los nuevos partos sin gemido,
pues lo que no pierden nunca recordaron,
siquiera situaron con nombre alguno,

poco a poco

, es la cuarta persona del verbo,
que no será persona ni verbo,
que no será, que no es,
que no, NO,

poco a poco

, cuando las ascuas apaguen estos surtidores
con mas fuego,

poco a poco

cuando me olvide de este instante, de este beso, de esta vida entre labios,

poco
a
poco

, que tus labios cortados sean el “aun” de este encuentro

cuando,
poco a poco
, la ausencia
deje paso a la parsimonia

pocas palabras restarán entre los besos

;

Respuesta a Walt

junio 10, 2008

Las hojas de esta hierba en que reposo
Me susurran que todo es bello,
Que he de amar tanto al gorrión
Que trina por encima de las copas
Como al desconocido que junto a mí pasa.
Pero las nubes juguetean alegremente,
Y no hay una sola que no sea su cuello,
Sus labios, su sonrisa, su mirada.
Lo siento, hojitas, hermanas mías:
Amo a todo y a todas os amo,
Pero hoy, más que nunca,
La amo a ella como si ella fuera todo.

Ejecutado por Ignacio M. Hierro R.

III; El Invitado. Ben Clark

mayo 31, 2008

Esta semana os traigo como invitado a un poeta llamado Ben Clark, quien ya fue premiado con el honorable Premio de Poesía Hiperión 2005 y, acabo de descubrir, tiene una página propia en wikipedia, algo ya de por si increible, con mas de una o dos lineas sobre él y su obra, lo cual ya aumenta de por si mi incredulidad teniendo en cuenta la carencia de la wikipedia sobre temas de poesía. Tan solo miren el apartadito que tiene Paul Valery y comparen con las de este joven y laureado poeta. Pero ya me estoy llendo por las ramas.

Sea como fuere traigo un poema muy interesante, todavía inacabado, que consiste en una reescritura de Lorca: escribir un poema totalmente nuevo tomando cada una de las palabras, los puntos y comas del clásico poema Grito hacia Roma (desde la torre del Cristler Building), sin añadir nada ni quitar nada. Todavía esta sin terminar, como toda relectura y reescritura y como todo lo que se escribe al fin y al cabo. El proceso de escritura todos lo iniciamos con el mismo diccionario de la RAE, unos con más de él, otros con menos; puede que no conozcamos todos los significados o que conozcamos los erroneos. La poesía no es más que un gran diccionario donde cada palabra espera a que matices tu acepción. Hay palabras ya muy manidas y con múltiples acepciones, seguro que la palabra rosa ocupa doce hojas y luna no le va en la zaga, al igual que hay muchos temas de la poesía y muchos poemas que ya vienen con una interpretación dada. No hay que olvidar que las interpretaciones las damos los hombres, hombres que pueden errar, y que una obra no es posesión del autor, sino que debe ser explicada por todos y todos podemos darle nuestra pequeña acepción en el gran diccionario de nadie. Aquí Ben Clark ha tomado una de esas palabras que ocupan páginas-del diccionario y de la historia de la literatura- y ha hecho un bonito dobladillo con ella. Disfrútenlo.

Federico

(HACIA ROMA RELANZO TU GRITO)


Maestros de las cúpulas, herreros
de los niños, del hombre, del amor:
la devoción de Cristo no da pan.
Deslumbrante, la cruz ignora el agua
pero orina ternura en la cabeza
de los niños que, mientras tanto, luchan
frente a la sed de fuego en las prisiones.

El oscurísimo hombre blanco ignora
que las noches ahogadas de las niñas
no tiemblen levemente como hierbas
bajo el beso, las cúpulas enormes,
la música, la plata, el cristal.
No gritan como ninfas ni señalan:
¡Moneda! ¡Diamante! ¡Almohada!
A ponerse un terrible llanto en flor
enseñan los maestros de la cúpula,
con la boca tan llena de cordero
que la voz que debía hablar del hambre
ha muerto rodeado de cadenas
de linos de excremento de paloma.

Queremos una Tierra de teléfonos,
triste de amor y aceites moribundos,
que cultive el amor hasta gritar
‘Adquirir todavía el pan, gusanos
militares de arsénico perenne,
para más de un millón de cadáveres
negros que tiemblan bajo las traslúcidas
lenguas de tiburones directores,
lleva agujas de cólera en la sangre
que el terror de los mundos enemigos
ignora entre el gentío que desprecia’.

Una inyección de amor es diminuta,
pero puede con todas las estatuas.

No hay en la desgarrada espera manos
de anillos de un prodigio de millones.
Hay cuchillos de nieve y una nube
de lamentos forjando sesos de hombre,
idiota muchedumbre de ciudades
que da la sangre porque la paloma
cumpla la voluntad, no de muchachos,
ni de mujeres, pero de sus carnes.

La luz para cegar todos los ojos.
que tirite hasta el vino de los peces:
porque ya hay ataúdes para sierpes,
no de aliso en el dorso, ni cubiertos
por plata y un millón de finos caños,
¡Carpinteros! ¡Que llega el aclamado!
¡Pongan entre sus ropas tiburones,
escupideras rosas con manzanas
rasgadas por amores minerales!
Y una maravillosa desgranada
columna de coral con espadines
de lepra en las heridas instaladas.
¡Ay! Espiga, reposo de la bala
parturienta que quema campanillas,
definitivo amor que lucha, viejo
beso de mar, punzante paz y llanto
que ha de gritar amor, amor, amor.
Gritar ¡queremos cada día amor!

Y quien abra el amor en las cloacas,
entre heridas de miles dirá tanto,
dirá que quien reparta las heridas
mece fuego debajo del aceite.

Las oscuras gaviotas caerán
sahumadas sobre quien llore el amor,
caerán las desgarradas nubes sobre
los elefantes –aunque hay quien dirá
que se estrellen, que hieren–. Pero viene
como una inundación, dirá que rompan
las gotas, el violín ha de gritar:
‘La dinamita está donde el que escupe
por el pico el gemido machacado.’

Y mientras tanto una mano loca
porque ignora misterio de los labios,
del tisú, del martillo, de los fosos:

(Reunión loca de frutos:

para gritar, en multitud,
un gran muro debajo del amor,
como pálido monte en paz, hay más
donde se disolviera una choza,
más donde hay amor vestido de
los pálido de aceite estremecido
debía dar, venir: tan almendra
que unta en ternura gritar se las se le al ti
hacen gritar ha ha por por la de de de y y o
han que del y en sus que que los le
juntas ha
ha gritar las sin y ni las las las los los los)


Nuestro faisán dirá paz mientras abren
los melones y sacan el carbón

Ben Clark [extraido de su blog]

*** *** ***

Nunca está de más lanzar un grito hacia la cuna,

hacia la ciudad eterna, Roma,

donde todos los caminos y las voces llevan,

cada uno con una pisada y una nueva.

Esto último es mío.

II; El invitado. Germán Ricoy

mayo 27, 2008

En esta segunda entrega, antes de entrar en materia con el invitado de la semana, me gustaría hablaros de mis parámetros de elección de los poemas:
;-Los poemas aquí expuestos provendrán de poetas que viven, sienten y padecen en el día de hoy. Esta sección no será ni mucho menos una zona elogiadora de los maestros del pasado, que ya tienen un hueco en los corazones para amarlos u odiarlos. Haré alguna excepción en caso de celebrarse algún aniversario de la muerte de algún poeta. Considero que los poetas se dividen en jóvenes poetas y poetas póstumos y que nunca se puede llamar a una persona como tal, como poeta, por tal o cual obra, sino por su actitud vital. Esto se reconoce al final de tal vida, que es cuando el joven se convierte en póstumo. La última pincelada en una obra la da la muerte y el tiempo (en el que se inscribe y el que mas tarde acontece), por lo tanto no se puede dar todo el mérito al aquél-que-hace-poesía. Al fin y al cabo aquél-que-hace-poesía, el poeta, es un término muy amplio y ambiguo ya que la poesía no se hace, ni se crea, ni se destruye, es la mas pura de las energías, la mejor de las energías renovables: la energía de espíritu capaz de mover las orbitas planetarias. Poeta viene del verbo griego “poieo”, que significa hacer, sin embargo el poema, la poesía, es todo aquello que no se dice, que no se hace, aquello que se puede pensar. Es una potencia, una posibilidad. El poeta es el artesano que con su mente construye éste o aquél poema
Aquí se expondrán a aquellos que van-camino-a-ser-poetas.

Esto es todo.

Creo que en la variedad está el verdadero gusto, aunque me reconozco como un autentico sectario mis ideologías y de mis preferencias estéticas y como tal solo traeré poemas que subjetivamente me gusten. No me siento capacitado a elegir objetivamente los poemas, aunque si se admiten poemas objetivos, es más, desde aquí lanzo la misiva de que aquél que me ofrezca un poema totalmente objetivo, será nombrado invitado vitalicio. Sea como fuera, estoy abierto a vuestras sugerencias en el correo taunesco@gmail.com

_________

Como es ya tradición en este blog, hoy quiero presentaros un nuevo artesano que hace unos años descubrí. Ya entonces me parecieron formidables sus poemas, pero hoy, con el tiempo pasado, parece que a modo de vino añejo, han ido mejorando. Y no hablo de sus diferentes y nuevos escritos, sino del mismo poema. Su nombre es Germán Ricoy y a cada rato que paso y releo aquellos poemas que tengo en mi posesión de su puño y Times New Roman, veo como me he ido acercando poco a poco a su transitada vereda. Ya se sabe: el que a un buen arbol se arrima, buena sombra le cobija. Aquí va uno de sus poemas, el inicio de su poemario Traición de la luz:

1.-

Había una verdad,
no se me olvide.
Antonio Gamoneda.

La luz es la velocidad del silencio,
una velocidad con sótanos
donde fermentan las mentiras
que buscan su cuerpo en mi voz.

Mi voz tiene su altura en la velocidad,
su profundidad en la pausa,
su fragua en la arena de mi pecho,
su paso en el cristal de mis huesos.

Ahora soy la estancia de la luz.
Un corredor
con amplios ventanales a las sombras.

Germán Ricoy

Ahí tenemos al poema, entre la velocidad de los reflejos, de la luz que deja ver por un segundo, y entre la sombra pausada del trabajo. Este poema es a partes iguales una increíble receta de velocidad y pausa, de lectura frenética y algo que merece ser releído. Se mueve en la línea fina de la inspiración y el trabajo. Los corredores, esas galerías que diría Antonio Machado, son los ríos por donde se canaliza esa potencia, un camino vital, que no es nada mas que una posición ante esa bifurcación: la luz y la oscuridad. Aquí el autor ha decidido sentarse a trabajar entre ambos, con lo vistoso y profundo.
Otro poema que me gustaría mentar, para cerrar el circulo, es el último de este mismo poemario, que dejo a vuestra libre interpretación.

9.-
A veces no soy más que una blanca
línea de odio entre dos versos,
un punto de desprecio al final de un párrafo.

Germán Ricoy.