Archivo de Autor

Indiferencia

septiembre 25, 2008

Hoy me ha pasado una de esas cosas que no te dejan indiferente y te deja con una sensación de que tienes que hacer algo, sea bueno o malo, pero algo.
Hacía mucho que no escribía poesía, no soy poeta, ni realmente pretendo serlo, pero de vez en cuando me voy el capricho, últimamente he leído bastante a Batania y a Bukowski, especialmente al primero, y he querido escribir siguiendo un poco su línea, creo que su estilo sin decorado y con mucha sinceridad es muy apropiado para tratar el tema.

Esta dedicado al amable señor, que casi me mata esta mañana en accidente de trafico tras saltarse un stop en el polígono industrial de Tudela. Al menos he de reconocer que le agradezco que hubiera frenado a tiempo.


Indiferencia.

Indiferencia
El sentía indiferencia

En sus manos tranquilas
sobre el volante
En su gorda papada
al ritmo de su respiración
En sus serenos ojos
que me miraban
como si yo, le hubiera obligado
A pararse

Creo que el solo pensaba
menos mal
que no voy a tener que hacer
papeleo
ni luchar con
el seguro
y los abogados
menos mal
que no voy a tener que decir
que iba a la velocidad
adecuada
que me había detenido
en ese stop
menos mal
que no voy a tener que reparar
el parachoques, la carrocería
el motor…
ni pagar
ninguna indemnización

Y yo, al otro volante,
desempalando
el pedal de freno
de mi pie
atónito
pensando

¿Cómo puede el, solo sentir
indiferencia?

Por Ignacio Navas.

El sabor del mar

mayo 20, 2008

El mar, sabe a madera y latón
A foto en blanco, y negro de olvido.
Para recordar, amar.

Haikus de Cabaré
Por Ignacio Navas.

Nana a mi sonrisa

mayo 6, 2008

Un día, de repente te encontré
Escudriñando sentimientos en el cubil de una ruleta rusa
Sujetada, con finos alfileres de cafeína desengañada,
Para no balancéate a la sombra de una nava vieja
Allí, a la intemperie, desamparada, como si algo buscaras.

Estabas bella como siempre a mi pesar, quizá desmejorada
Aun con arpillera de fango que cubría tus mejillas
Rasgando tu arrogancia con interés desinteresado
Destilando obsidiana, para ver si algo te cuenta algún dios.
Pero eras demasiado sincera, como para ser feliz.

Ahora, solo tienes una maleta al hombro,
Llena de escombros, como diría, alguien que yo me se.
Quemaste tu bandera, huiste de tu hogar, de tu gente
Ni siquiera buscas ya, epitafio donde caer muerta
Perdiste incluso, tu amable humor agrio…

Y Me dices que aun sueñas,
Con todas esas tonterías, café mal servido,
Pero vuelves, a tu mirada desencantada
A tu sabor sarcástico sin mentiras
Pero sobre todo, a tus estúpidos sueños.

“Duérmete niña, duérmete ya.
Que vendrá el coco, y se te llevará”

Por Ignacio Navas.

La respuesta, amiga mía…

mayo 5, 2008

Este poema, se apoya en el anterior escrito por Ignacio M. hierro (nunca me acostumbrare a llamarte así). Digamos que para nada esta en una situación similar a la mía… pero tiene sus similitudes…

Miedo.
Al olvido.
A la distancia.

¿Caerme?
Me asusta;
Nunca tal vez, quise volar

Pero quedarme,
Y ver que te esfumas
Tener que resignarme
Como quien cesa en luchar

Me aterra.

Paradoja,

O paradojas.

La brisa sopló arrogante
Demasiado reciente
Pero hoy, el sueño nos
Tambalea.

Caminos.
Distancias.
Elegir.

Olvidar.

Por Ignacio Navas.

Ironía sin título #2

mayo 3, 2008

Ahí estaba, dormidita. Ojos rasgados que se habían afincado bajo mi uña de dibujar (C/Corazón, nº8 2º derecha) tras un polvo rápido sobre cartón, cabalgando sus dedos en mi piel para no ir a morir a un mar con forma de mujer formando un precioso cementerio, donde nadie nunca llevara flores.

Había escapado del tren que usaba una férula de collar con precioso peinado castaño, que se teñía de negro al hacer el amor… le tenía cierto cariño, lastima que nunca aprendí a pintar.

Por Ignacio Navas.

Ironía sin título #1

abril 24, 2008

Inesperados, aparecieron en la lejanía, golpecitos de aguja en fino azabache helado, congelado y sin dientes.
Pasaron a mi lado como un estruendo de gloria sin atuendos volumpititosos, ni grandilocuentes delirios de grandilocuencia sin grandeza ni bufanda, ni sombrero. Solo sordos golpes de un pincel borracho, que se negaba a ensuciar las nubes…

Y al final se marchan, perdiéndose como un obsceno susurro entre la maleza grotesca de la lluvia bajo techo, que encontré, rebuscando en mi cutre melancolía.

Por Ignacio Navas.

15 de Abril, 3:17 (aprox.) Ebrio de recuerdos.

abril 23, 2008

Solo, mis huesos y tú sois testigos
De brisa, calada honda entre mis costillas
Estigma corazón, seducido y exhausto
Convertido en astillas, dulcemente enjaulado,
Disnea pasión.

Solo, mis huesos y tú sois testigos
Del manar de cuervos blancos
Que morirán en sobriedad, en despacho silencio
Arrancando mi alma, a pequeños mordisquitos,
Ahogados en razón.

Solo, mis huesos y tú.

Por Ignacio Navas.

Bukowski ha vuelto

abril 17, 2008

Vamos al fuego con los cascos y yo veo
La retaguardia de un mono bobo llamado Petr
Aquella nebulosa
A la que me atrevo a
llamar pensamiento
Un Cajón vació en el pecho que transpira
Mil corrientes de silabas vanas cruzan la lluvia
Como ruleta rusa, disparando a bocajarro
Contra cadáver, muerto por vals en agrio blues
Y ahora, grito entre tus medias negras, pies descuidados
Comienza la lluvia de embriagados, en champán rojo.
De unas rocas secadas de esperanza
Olvidada en tiempos de madurez infantil
Ego te absorvo, tus propios calcetines
Siempre a la gente vuelves, absuelto
Non copulo ergo cogito, PUM PUM PUM A muerto Ronald
McDonald, ha sido el primo de Mickey Mouse.
Observo una fugaz gota de certidumbre
Envuelta en un embriagador halo de mentira
Es un contenedor de bello púbico
Es un colchón de pluma de cisne, ¡Yeah!

Así acaba, este cadáver exquisito, hecho hace unas horas en el Bukowski por Ignacio Navas, Oscar Merling, E.R. y nuestro particular Buda castellano.

A un jodido salamanquino amarillo

abril 14, 2008

Aunque no lo creas, se extraña,
Tu panza, llena de sonrisas,
Viento, rasgado por tus carcajadas,
En hospital de urgencias despeinado,
Con su particular biólogo de guardia.

Aunque no lo creas, se extraña,
Ese pozo sin fondo,
Con generosidad rencorosa,
Y agilidad, de buñuelera voz
Vibrante, en absurdas tardes en trinchera.

Aunque no lo creas, jodido salamanquino amarillo…
Se extraña…

Por Ignacio Navas.

Podcast Cabaré (En busca y captura)

abril 14, 2008

Hemos decidido abrir un podcast (mejor dicho, intentarlo) Recitando cosas que aparezcan en nuestro preciado cabaré… Como nuestra voz, como dijo uno de aquí se suele situar en la media del obrero español (la de alguna se salva), estamos buscando gente con ganas de recitar (a poder ser de Madrid).

La forma de trabajo y demás ya nos apañaremos, primero necesitamos las personas. Esperemos que no sea en exceso repetitivo y podamos tener un buen surtido de voces…

Cualquier persona interesado/a que mande un email a inavas@inavas.net, o deje aquí un comentario.

Un saludo a todos los lectores/as del cabaré.