Ironía sin título #2
Mayo 3, 2008Ahí estaba, dormidita. Ojos rasgados que se habían afincado bajo mi uña de dibujar (C/Corazón, nº8 2º derecha) tras un polvo rápido sobre cartón, cabalgando sus dedos en mi piel para no ir a morir a un mar con forma de mujer formando un precioso cementerio, donde nadie nunca llevara flores.
Había escapado del tren que usaba una férula de collar con precioso peinado castaño, que se teñía de negro al hacer el amor… le tenía cierto cariño, lastima que nunca aprendí a pintar.
Por Ignacio Navas.
Tags: Ironía, Microrelato
